Sacarina y aspartamo

Martes, 14 Octubre   

Granulados, líquidos o en pequeños comprimidos, cómodos y fáciles de transportar, entre los edulcorantes artificiales más populares se encuentra la sacarina, hoy en día aprobada en numerosos países. Descubierta casualmente en 1878 por unos químicos, su inocuidad fue puesta en tela de juicio en los años 70 a raíz de unos experimentos realizados en Canadá donde se consideró que podía influir directamente en la aparición de cáncer de vejiga.

Sin embargo, no se llegó a demostrar con certeza y a comienzos de los 90 se retiró su propuesta de prohibición por parte del gobierno de Estados Unidos. A nivel de Europa, está aprobada por el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) de la OMS y por el Comité Científico de la Alimentación (SCF) de la Comisión Europea.